bolsa de tela

A 90 POR LA AUTOVÍA

Muchas somos las personas que somos sensibles a las injusticias que ocurren en nuestro planeta. Muchas las que soltamos la lagrimilla cuando vemos las noticias. Y actualmente muchas más las que nos indignamos por todo lo que estamos haciendo a nuestra Tierra; el calentamiento global, los mares llenos de plásticos, los cazadores furtivos, el abuso hacia los animales, la contaminación de ríos, la expropiación de tierras a indígenas, las corrupción de las costas, los incendios intencionados…

Yo soy una de esas personas, quizás por ello empezó mi veganismo, acto diario que realizamos diariamente y que aunque no lo queramos ver, sí, estamos oprimiendo y explotando a toda una serie de seres habitantes de la tierra que no merecen semejante trato.

Pero la reflexión que traigo con este post es que ya es hora de dejar de quejarnos tanto, de pensar que los gobiernos deben actuar. Somos nosotras y nosotros quienes cambiando cambiaremos consciencias. De hecho, así se forman las culturas y las modas. Y es que al volver de vacaciones de Galicia a Navarra, mi tierra, que son 7 horacas de viaje, decidí empezar a actuar y me hice el viaje por la autovía a 90km/h, si, ¡lo hice! Y eso que a mí me gusta correr, os lo prometo. Pues ha sido el viaje más gratificante de mi vida, y eso que viajaba sola. Con asombro al llegar a tierra descubrí alucinada que me había ahorrado unos 30 euros en gasolina, con la consecuente disminución de contaminación por CO2. Después de este viaje he decidido actuar. Y hablar y quejarme menos. Son muchas las cosas que podemos hacer. Os cuento las que estoy empezando a poner en práctica: correr menos con el coche (menos gasto, menos contamino y ¡más relajada viajo, de verdad!), usar bolsa de tela, no solo para coger la compra, sino para ir a la frutería he comprado bolsitas de tela de diferentes tamaños y ahí meto las distintas frutas y verduras, ahorro agua (el tubo de desagüe del lavamanos lo hemos sacado de la pared y se vacía en un cubo, con esto ya no tiramos tanto de la cadena). Comprar casi todo a granel (en las grandes ciudades ya hay tiendas especializadas en esto, y con esto ya compras menos comida basura ya que siempre viene en bolsas), y los jabones son ahora todos biodegradables (hay un montón de marcas y ahora puedes pillarlos a muy buen precio por Internet)… en fin señoras y señores, vayamos hacia el cambio. Tenemos la responsabilidad y tenemos que ser coherentes, al menos las personas que pensamos en todo esto.